Quiero escribirle a una estrella que me dio la calma y me tiró una sonrisa, una estrella que me observó y me adoptó para no progresar en mi desdicha.
Entre mis pasiones la escogí observar por su luminosidad , miraba el cielo aquella noche, en el negro cielo si había diversidad, algunas estrellas muy grandes con su efecto retumbando entre piropos querían ser vistas por mis negros ojos.
Las brillantes exclamaban libertad, las pequeñas soledad, pero esa única estrella que logro robarme la curiosidad me gritaba -Cynthia dónde estas!-
Me encantaría ser capaz de prestarle a esa estrella mi voz y mi paz, regalarle las alegrías que aún viven, la esperanza reencontrada, todo un cráter hechizado por su temple y su mirar.
Con la estrella vive todo y entre todo lo inexplicable y lo no palpable, existo yo queriendo conservarla cada día más y más.
Cadel

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